CREDITOS & Unas palabras del Director
RUBEN FERNÁNDEZ MORALES
MANUEL MARTÍNEZ SOLER
JUAN ANTONIO SANTURINO CALLEJO
Dirección & Guión
MANUEL MARTÍNEZ SOLER
Producción
RUBEN FERNÁNDEZ
MIGUEL GÓMEZ-ALEIXANDRE
MANUEL MTNEZ. SOLER
JUANAN SANTURINO
NACHO SOLER
Dirección de Fotografía
ARAM BAKKER
YAGO GARBIZU
GABY MOLERA
Operadores de Cámara
ARAM BAKKER
FÉLIX ARROYO
YAGO GARBIZU
Montaje
IAGO PANEA
NACHO SOLER
Postproducción
JAVIER CASAÚ
NACHO SOLER
Sonido
ROBERTO MARTÍNEZ
ENRIQUE VAZ
Script
ISABEL PUIG de la BELLACASA
Maquillaje
RAQUEL ARENAS
JULIA MARTÍNEZ
2ª Unidad
PABLO CORRALES
LUCAS GARCÍA
NACHO GIL
Meritorios
LUIS MIGUEL DÍAZ
ÁLVARO EGIDO
PEDRO FERNÁNDEZ-CAVADA
JUAN GONZÁLEZ-ADALID
MANUEL SEISDEDOS
Foto Fija
JULIA MARTÍNEZ
ISABEL PUIG de la BELLACASA
NURIA RAMIS
Traduccion Inglés
ISABEL PUIG de la BELLACASA
NACHO SOLER
Traducción Italiano
MARIA TERESA CHIRIVì
ROSA MARTÍN KRAUS
IAIA COCOI
Angelita
LUISA MARTÍNEZ
Ramón
LUCIO ROMERO
Narrador
CARLOS GARCÍA-VIDAL
Pilarín
ROSA VILLALOBOS
Portero
ENRIQUE SEQUEIRA
Amiga #1
ANA Mª MARTÍNEZ BRAGAGNOLO
Amiga #2
PAQUI VARELA
Pareja
MIGUEL GÓMEZ-ALEIXANDRE
BEATRIZ PÉREZ
Niño Fantasma
JERRY JAIRON
Cómo nace “Julio, pícala”
A principios de 2006 un profesor de guión de mi universidad propuso a los alumnos escribir y grabar un cortometraje para evaluar la asignatura. Comenté a varios compañeros la idea de rodar un falso documental dentro de la universidad sobre las psicofonías, pero siempre desde un punto de vista humorístico y alejado de cualquier tipo de misterio. Pensando en voces de ultratumba que sonasen absurdas nos acercamos al mundo del fútbol porque nos hacía gracia pensar en un grito desde el más allá clamando por un gol o una ocasión fallada. Y en cuanto a ocasiones falladas, nuestra memoria colectiva lo tenía claro. Aún hoy me acuerdo de aquel partido entre Italia y España en 1994 cuando yo tenía 10 años, de Salinas y de estar metido en la piscina, debajo del agua, pensando cómo era posible haber perdido aquella oportunidad, cuando incluso el último defensor italiano se echaba las manos a la cabeza pensando que las maletas para regresar a casa estaban listas.
Casi podríamos llamarlo un gol fallado generacional, que ha marcado a una inmensa mayoría de aficionados españoles al fútbol. Un gol que de haber entrado habría significado el pase por primera vez en la historia de la selección española a las semifinales de un mundial de fútbol (cosa que todavía hoy no se ha logrado, resignados eternamente a caer en los cuartos de final).
De vuelta a 2006, la idea del documental desapareció y pensamos en una historia de personajes que hubiesen vivido aquella jugada de una manera más intensa. Pensé que, puesto que era mi primer corto, sería una buena idea utilizar a gente mayor para aportarle mayor verosimilitud a la historia. Yo estaba harto de comentar la ocasión de Salinas con gente de mi edad, y me gustaba el contraste que ofrecía esta posibilidad. Como en muchos otros cortometrajes, nadie ha cobrado por participar. Los materiales fueron cedidos por amigos, universidades y, en algunos casos, alquilados. En cuanto a los actores, únicamente Lucio Romero (que recientemente ha participado en la película “El Camino De Los Ingleses” de Antonio Banderas) se dedica a la interpretación de manera profesional. El resto del reparto lo forman familiares y amigos. El corto está integramente rodado en la casa de mi tía AnaMari Martínez, que también participa como actriz, y cuya decoración y apariencia nos ahorró casi por completo preocuparnos de la dirección artística.
Escribí el guión, se lo enseñé a mi primo (Nacho Soler) y comenzamos la preproducción en marzo. A finales de abril estábamos grabando. Como si de otro acontecimiento ultraterrenal se tratase, un amigo me llamó la primera noche de rodaje para decirme que estaban emitiendo el fatídico partido. Más aún: Julio Salinas lo estaba comentando. Podréis imaginaros la cara que se me quedó cuando, con el título del corto ya decidido y con varias tomas grabadas, Julio Salinas mencionaba “en un primer momento pensé en picarla”. Fue como una señal y era evidente que tenía que estar dentro del corto, así que lo incluimos en los títulos de crédito del final. Creo que queda claro con el tono de la historia que en ningún momento se pretende ofender a Julio Salinas, sino más bien ofrecer un recuerdo simpático de aquel acontecimiento. De hecho, debemos felicitar a Salinas por ser el primero en saber reírse del asunto y comentarlo con esa gracia. Sí señor.

